El Evangelio hoy / Mateo Calvillo Paz

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

Cristo muestra una increíble predilección por los pobres, les revela sus planes secretos y los alivia en sus penas y fatigas.

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Morelia, Michoacán, 09 de julio de 2017.- En tu vida. Los hombres admiran a los poderosos, importantes de la política y del dinero. La gente los prefiere a los pobres.

Hay tipos que quieren apantallar con ropas, cremas, lentes oscuros, son presumidos quieren sentirse la gran cosa. Logran apantallar a algunos.

Dios habla. Dios hizo al hombre y lo sigue guiando en la historia. Tiene la sabiduría para enseñarlo a vivir y a alcanzar su destino definitivo.

San Pablo, ya en el Nuevo Testamento, nos enseña cómo agradamos a Dios y alcanzamos la salvación.

Cómo hay que guiarse en la vida, es pregunta gravísima para muchos hermanos que andan aturdidos, ciegos, perdidos en el placer y la maldad: “Ustedes no viven conforme al desorden egoísta del hombre sino conforme al Espíritu de Dios que habita verdaderamente en ustedes”.

Por lo tanto, hermanos, no estamos sujetos al desorden egoísta del hombre para hacer de ese desorden nuestra regla de conducta. Pues si ustedes viven de ese modo, ciertamente serán destruidos”.

Es lo que estamos viendo en nuestra corrupción y crisis arraigada, invencible. Vemos tantos hombres, gobernantes y otros que se guían por su desorden egoísta y vemos la destrucción para el pueblo de Dios y para ellos mismos. Es el caso de los gobernadores corruptos presos.

El evangelio es una joya, una maravilla, nos enseña virtudes y actitudes que nos apartan del mundo de la corrupción y nos hacen sabios. Nos enseña a valorar la infinita ternura de Dios y no por la gente exitosa y de mucho roce social, de los que viven las zonas de clase mundial.

El prefiere a las mayorías, a las multitudes pobres, a quienes la sociedad desprecia, a los que no tienen hermosa apariencia ni voz. El Mesías de Dios asume la condición de pobre, es anunciado que vendrá sencillo y humilde: “mira tu rey que viene a ti justo y misericordioso, humilde y montado en un burrito”. Es la profecía de Zacarías.

Cristo revela también la infinita ternura del Padre, no saben por quién, por la gente andrajosa, chorreada, humilde, que vive en las colonias más pobres, por los drogadictos y alcohólicos, por los indígenas y campesinos. A ellos el Padre Dios revela sus secretos: “Yo te alabo, Padre, Señor del cielo y de la tierra porque has escondido estas cosas a los sabios y entendidos y las has revelado a la gente sencilla”.

Dios se deslinda de la gente que se cree importante. “Estas cosas” son el plan secreto de Dios de liberar a los suyos de la corrupción, impunidad, injusticia y de hacerlos sus hijos y llevarles los bienes verdaderos, riquezas infinitas.

A los pobres les cargan el peso de la crisis, el hambre, los asesinatos. Desamparado de los gobernantes y ricos, entregados a la injusticia y la muerte, sienten que ya no pueden más.

Cristo les trae la buena noticia: “Vengan a mí todos los que están fatigados y agobiados por la carga y yo los aliviaré.

Lo que nos libera es la ley, simbolizada en el yugo, los crímenes y las violaciones de la ley traen la muerte.

Cargó el mismo yugo y cumplió la ley y la voluntad del Padre. Contemplando a Cristo, contemplamos nuestra verdad y nuestro camino. Él nos invita: “Aprendan de mí que soy amable y humilde de corazón”.

Es la manera de respirar un poco en esta prueba tan prolongada de la crisis, la torpeza y corrupción de los gobernantes. “Encontrarán descanso”.

Vive intensamente. Hay que vivir la fe, acercarnos a Cristo, sentir la inmensa ternura del Padre, encontrar en él la fuerza ante la crisis.

Para platicar en familia. ¿Tu familia ha sentido la dulzura de la presencia de Cristo? ¿En el peor de los problemas, te has apoyado en él y has encontrado en él descanso?