El Evangelio Hoy: Cristo se aparece glorioso, te sostiene en la prueba

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El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

El autor es el Presbítero Mateo Calvillo Paz, vocero episcopal y colaborador de diversos medios de comunicación locales, regionales e internacionales

La vida es un camino hacia la muerte y la gloria. En los pasos más negros Cristo se hace presente para sostenerte hasta el fin.

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Morelia, Michoacán, 24 de febrero de 2018.- En tu vida. Lupita tiene una gran fe, adivinó el accidente de su hijo, cobró intensamente. Dios liberó a su hijo de la muerte.

La diferencia es que ella tiene una gran fe, un sentido muy vivo de Dios, es sensible a su acción.

Dios habla. La Cuaresma es un camino para llegar al gran acontecimiento de la Pascua, el acontecimiento central del mundo y de la vida de fe en Cristo.

Necesitamos ponernos en marcha en ese camino, vivir una experiencia de búsqueda y de encuentro con Dios. La Palabra de Dios ilumina la autopista, poner letreros y señalamientos. Lleva a Dios unas diversiones mundanas en la playa.

La vida es el camino en una alianza con Dios, para celebrar la Alianza definitiva. Esta relación con Dios es vida por los campeones de la fe. La Palabra de Dios nos presenta estos ejemplos de fe.

La alianza tiene como condiciones la confianza total en Dios, es una confianza total en las pruebas imposibles, hasta en la muerte. Cantamos en el salmo“de la muerte, Señor, me has librado… Te ofreceré con gratitud un sacrificio de alabanza”.

Es el ejemplo sublime de Abraham que es el único y fiel al Señor hasta sacrificar a su hijo. El Señor ve su fe, impide la muerte de Isaac y yace una alianza con el: “juro por mi mismo, dice el Señor, que por… No haberme negado a tu hijo único yo te bendeciré y multiplicaré tu descendencia como las estrellas del cielo y las arenas del mar”.

Es la confianza que predican Pablo a los romanos con otras palabras: “si Dios está a nuestro favor, ¿quién estará en contra nuestra? El que no escatimó a su propio Hijo sino que lo entregó por nosotros…” El paralelismo con el libro del Génesis de la primera lectura es perfecto.

La entrega del Hijo, la vive Cristo en Jerusalén, en la fiesta de Pascua. Se sacrifica, se entrega la muerte y va a resucitar al tercer día. Él lo anuncia sus discípulos pero para ellos resulta un anuncio enigmático.

En la transfiguración, los esplendores de gloria y la voz del Padre presentan a Jesús ante los discípulos. “Éste es mi hijo amado, escúchenlo”.

En nuestra vida, cuando queremos seguir a Jesús oyendo su Palabra y cumpliendo sus mandamientos, pasamos por pasajes muy obscuros, dolorosos, inciertos. En estos momentos, Dios está cerca y nos da un rayito de luz para sostener nuestra fe. Quienes no siguen a Jesús puede no sentir su presencia y vivir la prueba solos, ser aplastados esta caer en el infierno en el fracaso total y eterno.

La Cuaresma es el tiempo propicio para dejar de andar perdidos en el mundo, sin Dios y exponiendo nuestra salvación y dejarse encontrar por Cristo, y seguirlo para admitir una alianza con él.

Hay que pagar el costo, darle mucho más tiempo a Cristo en la comunidad. Necesitamos suplicar al Señor que nos atraiga el para conocerlo y entrar en su proyecto siguiendo sus pasos y siendo como en sus virtudes, en su fidelidad a Dios.

Conviértete, clama Jesús. No estés clavado solamente en una vida mundana, de dinero, negocios y placeres, buscando tu paraíso en esta vida. No se encuentra aquí.

Con austeridad con generosidad, sacrifica muchas cosas al señor. Dale mucho tiempo para estar con Dios en la comunidad: la misa, la confesión, la Palabra, el servicio gratuito a los hermanos.

Vive intensamente. Hazte discípulo, seguidor de Jesús. Escucha su palabra. la Cuaresma es tiempo, haz tu alianza con Dios.

Cristo con nosotros. Aquí está Cristo, el hace la alianza definitiva., te invita a su mesa, te alimenta con su cuerpo y con su sangre

Para platicar en familia. No sólo la persona, toda la familia necesita orientar su vida para hacer la alianza con Dios.